Elegía de un febrero 27
TEXTO EN PERMANENTE RECONSTRUCCIÓN.
¿Por qué llora la tierra?
¡Gime, se estremece…
como grávida por sus penas!
Va corriendo el alma chilena
ante el parto de la tierra
porque sufre al ver los gritos
y la hinchazón de sus venas.
Y sus hombres se levantan
despertándose asustados
porque temen que la tierra
los sepulte con su llanto.
Ayer corrían felices
era abundante la pesca
el mar quería seducirlos
con sus frutos de seda.
Hoy tienen que subirse
a las cimas de los cerros
hay olas que amenazan
intervenir con sus fierros
de casas destruidas,
de sueños truncados
como islas perdidas,
como en Constitución.
Allí eran como las tres,
casi las cuatro dicen
cuando el reloj se detuvo
sucumbido en la pena.
¿Qué relojero podrá
arreglarlo si se resiste,
si quiere compartir la suerte
de los sepultados?
Van cayéndose los muros,
los recintos soñadores,
que ayer vistieron coloresy hoy se quedan desnudos.
¡Apresúrate alma chilena
pon tus guaguas en los brazos,
olvida el resto de tus cosas...
que ahora yacen en pedazos!
Mece el alma chilena
los niños en su regazo…
sin recordar aquellas cuecas
con que los dormía cantando.
Corren ambos velozmente
hasta un lugar solitariodonde escuchar los latidos
de sus abuelos y antepasados.
Se apresuran, sobreviven
ante el fragor de la tierra
llevan consigo su sangre
y en la frente una estrella.
Entretanto los niños
se preguntan el porqué
de las grietas, de mi madre
que cantaba y hoy pena.
La tierra sepulta un sueño
se abre paso con sus venas
pero no puede con el alma
del pueblo que despierta.
Debajo quedan recuerdos
de la tierra que se queja
ante el fragor y la duda
de una vida que comienza.¡Gime, se estremece…
como grávida por sus penas!




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