¡Se van los ministros!

Se van los ministros
a otros ministerios:
¡por qué tener que quedarse
en uno tan solo,
si para todos son idóneos!

Al fin y al cabo
los años de academia
los prepararon para servir
en los ambientes
más contradictorios.

Son otros tiempos.
Antes había que alistarse
en un sólo campo de batalla;
elegir entre Maipú, la Esmeralda,
o una hoja donde dejar consignadas
las hazañas de los araucanos.

No cabe duda que son otros tiempos.
Para qué entonces tomarse la molestia
tan innecesaria de decidir
cuando el currículo basta y sobra.

Otros tendrán en su defecto
que tomar las opciones precisas,
para eso cuentan con una plaza
y sus callejuelas aledañas.

Se van los ministros.
Aunque parten se quedan.
Y en Somalia aún hay niños con hambre,
y en Maipú siguen cayendo inocentes.

Comentarios

Entradas populares