Invisibles


En los barrios más encopetados
de esos que manan autos nuevos
y pisos con olor a musgo
salen seres invisibles
que se levantan y se despiertan
y no hacen ningún sonido,
que se preparan la comida,
comen, hacen la siesta
y no hay calor en sus ventanas,
no se notan en ellas las burbujas,
esas, chiquiticas que salen
cuando afuera está frío con alguien adentro.
Esos seres cansados, toman su bastón
y salen de su estancia, leen
con avidez los titulares, ven
alguna teleserie favorita, oyen
algún bolero de antaño, quizá
María bonita, el limonar o solamente
una vez amé en la vida.
Y se van de nuevo a sus estancias,
se toman la pastilla roja de la caja
y siguen siendo invisibles,
como el aire que entró por la ventana
que olvidaron dejar cerrada,
como los obreros que pintaron el parque,
como la gente que pasó la vereda
y ella no recuerda.

Comentarios

Entradas populares