Introducción a los Soliloquios

Hay palabras que guardamos
tan profundo que parecen
soliloquios.

Las metemos bajo llave
en algún rincón secreto
para que no salgan.

Pero estas a destiempo
se rebelan, burlan
nuestras contraseñas,
salen cuando no esperábamos
y nos sorprenden.

Entonces o se llora o se canta,
nos estremecemos,
pasa el camión de cachivaches
dejándonos sin algo.

Se quitan su bozal, esas palabras
y nos conversan
para luego volver a encerrarse
en el baúl que construimos
y retornar a existir
como soliloquios.

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