Madre del camino


Con tu Hijo ahora nos pones
Santa Madre del Camino,
tú eres una de nosotros
y eres toda del Señor.

Tú paciente nos esperas
al final de este destino,
pero también acompañas
nuestros pasos hacia Dios.

Sabes tú que vacilamos
en aquello que emprendemos,
que es a veces nuestro celo
poco fiel y cumplidor.

También sabes de la espera
y de noches de desierto,
eres madre que consuela
nuestras horas de dolor.

Ven y cubre con tu manto
a tus hijos que deambulan
para nunca distraernos
de las huellas del Señor.

Y al llegar aquella hora
de dar el último aliento,
lleva pues al Padre Eterno
nuestras almas como don.

Gloria al fruto de tu vientre
que su Padre nos envía,
que también nos hace hijos
por su Espíritu de amor, amén.

Comentarios

Entradas populares