Soliloquio 11
Cuando me alzas
y miro el cielo
todo es tan distinto
en ti puedo
saborear el mundo.
Me levantas
no eres como mamá,
tu voz como montaña
cual grito de la selva
tus manos de colores
como un jardín florecido.
Me siento protegido,
papá, cómo decirlo,
me sale de mis entrañas
como si me lo soplaran
las nubes a lo lejos.
Lo digo y en ti
hay líneas que se mueven
se enciende una chimenea
muy adentro
tan adentro
en esta tarde lluviosa
y quedo tranquilo.
y miro el cielo
todo es tan distinto
en ti puedo
saborear el mundo.
Me levantas
no eres como mamá,
tu voz como montaña
cual grito de la selva
tus manos de colores
como un jardín florecido.
Me siento protegido,
papá, cómo decirlo,
me sale de mis entrañas
como si me lo soplaran
las nubes a lo lejos.
Lo digo y en ti
hay líneas que se mueven
se enciende una chimenea
muy adentro
tan adentro
en esta tarde lluviosa
y quedo tranquilo.


Comentarios
Publicar un comentario