Soliloquio 15
Fuera de casa
hay lugares increíbles,
árboles más altos,
pistas con rumbos
inimaginables, viento
que te lleva, que sabe
a dulce de guayaba,
plantas azules.
Hierros de colores
me suben y me bajan,
fibras de algodón dulce.
Pasa un carrito de paletas
que es lo mismo que conos dulces,
lo siento y
mi mano se escapa,
se está cayen
do
y yo con ella
me voy, de cara
al piso de tierra.
Sangre en mi rodilla,
en mi brazo,
no puedo respirar, se me va
el aliento...
Tomo la mano de papá
y dejo de ser el hombre
más desdichado del mundo,
el de la pena incomprensible...
y me preparo para volver
a ese hierro incandescente.
hay lugares increíbles,
árboles más altos,
pistas con rumbos
inimaginables, viento
que te lleva, que sabe
a dulce de guayaba,
plantas azules.
Hierros de colores
me suben y me bajan,
fibras de algodón dulce.
Pasa un carrito de paletas
que es lo mismo que conos dulces,
lo siento y
mi mano se escapa,
se está cayen
do
y yo con ella
me voy, de cara
al piso de tierra.
Sangre en mi rodilla,
en mi brazo,
no puedo respirar, se me va
el aliento...
Tomo la mano de papá
y dejo de ser el hombre
más desdichado del mundo,
el de la pena incomprensible...
y me preparo para volver
a ese hierro incandescente.


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