Soliloquio 16
Quiero jugar contigo,
déjenme que puedo;
mis manos son veloces,
mis pies más que el viento,
déjame jugar contigo.
Mira que al grupo le falta
uno más, el arquero
o quizá un pistolero
que sepa darle al blanco.
Mira que yo puedo
avistar el enemigo
no importa que se oculte,
que lo distraigan las ramas.
Déjame jugar contigo
que somos exploradores
desde hoy lo que pisemos
será siempre nuestro.
Iremos con la ballesta
a cazar los enemigos,
será un ataque sorpresa,
huirán despavoridos.
La pelota que chutemos
será gol de seguro,
no nos vencerán los contrarios
si es que jugamos juntos.
déjenme que puedo;
mis manos son veloces,
mis pies más que el viento,
déjame jugar contigo.
Mira que al grupo le falta
uno más, el arquero
o quizá un pistolero
que sepa darle al blanco.
Mira que yo puedo
avistar el enemigo
no importa que se oculte,
que lo distraigan las ramas.
Déjame jugar contigo
que somos exploradores
desde hoy lo que pisemos
será siempre nuestro.
Iremos con la ballesta
a cazar los enemigos,
será un ataque sorpresa,
huirán despavoridos.
La pelota que chutemos
será gol de seguro,
no nos vencerán los contrarios
si es que jugamos juntos.


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