Los estudiantes

Se va caminando tranquilo
en Alameda con Ahumada,
pero llegan los estudiantes:
acuden con sus pancartas.

Se viene acercando la marcha,
se ven desde lejos las lanzas,
en su boca arden consignas
junto con balas de salva.

Entre disparos se encuentran
manos de amantes que nada
temen que dure su espera,
las manos entrelazadas.

Hay quien de lejos los mira
lamentando su desgracia,
otros rabiosos los mojan
con un cuenco de lágrimas.

Pero ellos no se detienen
van con la sombra blindada
que no sufre ni languidece
aunque quieran obligarla.

Así transcurre la tarde
en Alameda con Ahumada.
Allí se queda una sombra
declamando sus palabras.

Comentarios

  1. Felicidades por el espacio creativo…!
    No es imposible ser jesuita y poeta! Te comparto un link de mi blog al respecto: http://relatosdeunperegrino.blogspot.com/2011/07/g-manley-hopkins-jesuita-y-poeta.html

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